Tijarafe /La Palma   


casita


el puerto

la iglesia

    Tijarafe es uno de esos pocos lugares donde aún se sienten la naturaleza y el ritmo de la vida cotidiana más que ninguna otra cosa. Aquí todavía se conservan muchas tradiciones , en una curiosa mezcla con las costumbres de los que venimos de otros sitios, atraídos por la posibilidad de vivir tranquilamente.

    Su situación en el noroeste de la isla contribuye notablemente a su paisaje soleado y árido, impactante por lo abrupto y con la magia de las puestas de sol. La escasez de agua castigó durante siglos a este territorio, pero actualmente está abastecido, es fructífero y tiene como actividad predominante la agricultura, que marca también el paisaje. Durante mucho tiempo la población se alimentaba básicamente de tunos, almendras,leche y queso de cabra,nísperos y lo que podía cultivarse, intercambiando con otras poblaciones sus productos para tener más variedad.

    En el tiempo de los auaritas (antiguos pobladores de La Palma), Tijarafe abarcaba un amplio territorio desde Izcagua hasta El Time (que en su lengua significaba "risco alto"), donde se halla la llamada "piedra del guanche", adornada con petroglifos. Se dice que en ella se sentaba Atogmatoma, rey de Hizcaguán, el nombre aborigen del cantón de Tijarafe o Tixarafe, otra palabra de la lengua auarita que significa "lugar de sobra y frescura".

    Con una extensión total de 54 kms., todo el municipio es una rampa en descenso hasta el mar atravesada por barrancos y lomas. Tiene la parte alta cubierta de pinar y vegetación baja en medianías y costa, alternada con zonas de cultivo, las peculiares "terrazas" tan usuales en la agricultura de las islas. Se pueden encontrar, dependiendo de la altura: cultivos de viña, almendros y otros frutales abundantes, tuneras, plataneras, aguacateros, claveles y hortalizas. Además de endemismos como el drago o plantas autóctonas como la especie llamada greenonium tijarafensis, rarísima de encontrar y sólo en las cercanías del municipio.

    El cielo de Tijarafe está poblado por ruidosas grajas, aves en peligro de extinción que se ven volando en grupo y palomas rabiche, pinzones palomeros y aves rapaces (cernícalos, aguilillas...). En la tierra, los conejos silvestres poseen la carne más preciada en la gastronomía local, junto a la de la cabra y el cerdo. Los tijaraferos guardan la costumbre de tener animales domésticos para la obtención de huevos, leche, queso y carne. Hay un ancestral arraigo también a la cultura del vino; abundan las bodegas particulares y los caldos de la zona son apreciados.
Destaca la amplia gama de productos alimenticios biológicos y artesanales, cultivados o elaborados tanto por los autóctonos como por los foráneos residentes: telares, bordados, cerámica,ropa, objetos de palma, miel, pan, queso de cabra, melaza y zumo de la cana de azúcar (guarapo), gofio, etc.

    Diferentes elementos conforman la identidad de Tijarafe: algunos empapadas de leyenda, como la Punta del Moro o la zona del Time (donde, desde el valle, cuentan que se puede observar luces que son almas errantes en busca del perdón divino), otros clave en su hermoso paisaje, como Cueva Bonita (allí despistaban las barcas de los pescadores a los piratas que recalaban en la costa durante los siglos XVI y XVII, ya que tiene entrada y salida), los Barrancos del Jurado o de Garome, la Montaña de Los Riveroles, los caminos reales y las arquitectura de las terrazas. También las expresiones culturales y de la tradición como los verseadores, poetas de la realidad al ritmo del punto cubano o El Diablo, que celebra su fiesta anual el 7 de septiembre, la víspera del día de la Virgen de Candelaria, y en la que el personaje danza cargado de pirotecnia entre el público, acompañado de una corte de gigantes y cabezudos. Las fiestas populares de Tijarafe suelen estar relacionadas con algún acontecimiento natural o religioso, y muchas tienen lugar en plena naturaleza. Quizá por eso tienen como protagonista, además de la música, a la comida, que se comparte entre todos los presentes.

    En el terreno artístico destaca el retablo mayor de su parroquia, del barroco del siglo XV, y en el arquitectónico la propia Iglesia de Nuestra Señora de Candelaria y la Casa del Maestro, donde está expuesto el Diablo junto a antiguos útiles de enseñanza y de la vida cotidiana.
Hay otros puntos de interés en Tijarafe como el Mirador de Hoya Grande, justo encima del valle de Aridane , el Pico Palmero, punto más alto del municipio a 2.310 metros o el Lomo de Bellido en Aguatavar.
En la Casa del Maestro se encuentran las oficinas de información de la Asociación de Turismo Rural de Tijarafe.

    Lamentablemente no existe una página web exclusiva para Tijarafe, así que para cualquier información es necesario dirigirse a las oficinas del Ayuntamiento o http://www.infolapalma.com/tijarafe. Pero estamos al tanto para incluír esa página aquí si se llega a realizar.


la cueva bonita

tijarafe a noche
 
el diabolo